lunes, 21 de septiembre de 2009

La huerta se examina ante la Unesco

Cultura confía en que la declaración de patrimonio inmaterial impulse la protección de este cinturón verde, para ofrecerlo como destino turístico
21.09.09 -
MIGUEL RUBIO MURCIA / La Verdad
¿Atesora la huerta de Murcia un valor cultural imposible de tocar con las manos? La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) tiene la última palabra y será dentro de una semana cuando responda a la interrogante. Su decisión, que supone un reconocimiento internacional, se hará pública en una reunión a miles de kilómetros de la capital murciana, en Abu Dabi, una ciudad de la península Arábiga, más soleada, seca y calurosa que Murcia, pero también más rica, por sus inmensas reservas de petróleo y gas natural.
La capital de los Emiratos Árabes Unidos acogerá del 28 de septiembre al 2 de octubre la asamblea del comité intergubernamental que decidirá qué elementos se inscriben en el registro del patrimonio cultural inmaterial de la Unesco. España participa con dos proyectos: la candidatura conjunta del Consejo de Hombres Buenos de la Huerta de Murcia y el Tribunal de las Aguas de Valencia (entidades que desde hace cientos de años reparten justicia en asuntos de riegos) y el silbo gomero (un lenguaje silbado de La Gomera utilizado para comunicarse a grandes distancias).
Desde Murcia se mira hacia Abu Dabi con esperanza y hasta cierta ilusión. «Somos optimistas», admite el director general de Bienes Culturales, Enrique Ujaldón, quien acompañará al consejero Pedro Alberto Cruz en la delegación española que viajará hasta la capital de los Emiratos Árabes Unidos. En declaraciones a La Verdad, afirma que la candidatura conjunta de Murcia y Valencia «reúne muchas condiciones» para alzarse con la distinción de la Unesco. «Se trata de unas instituciones muy antiguas, con unas variadas raíces históricas y religiosas. Además, estos tribunales han solucionado los problemas del agua pacíficamente y sin la ayuda de los cuerpos de seguridad». Con estas credenciales, Cultura confía en que la candidatura huertana resulte elegida.
Pero no todos se muestran así de esperanzados. La Asociación para la Conservación de la Huerta de Murcia (Huermur) ve fallos que pueden dar al traste con la iniciativa. Su presidente, José Antonio Moreno, afirma que «la falta de medidas que garanticen la supervivencia de la huerta y del antiguo sistema de regadío sobre el que se sustenta el Consejo de Hombres Buenos, pone en peligro que finalmente este consejo sea declarado patrimonio inmaterial de la humanidad».
Moreno advierte además de que en la tramitación de la declaración de bien de interés cultural (BIC), «debido a las prisas o quizá porque no convenía, no se hizo ningún listado de los bienes materiales vinculados al Consejo de Hombres Buenos, como son los molinos, puentes, acueductos, artes de riego, las acequias y azarbes y la propia huerta. Únicamente se citan las ruedas de Alcantarilla y La Ñora».
Con todo, Huermur apoya «completamente» la candidatura murciana por el trasfondo histórico del Consejo de Hombres Buenos y por su condición simbólica y cultural, además de su función jurídica como tribunal consuetudinario. «Pero también es verdad que este consejo, nacido para garantizar el buen funcionamiento de la red hidráulica que dio origen a la huerta, se encuentra amenazado por la desaparición de la propia huerta y toda su infraestructura hidráulica», advierte Moreno.
111 candidatos
El director general de Bienes Culturales no cree que el abandono que sufren molinos, norias y acequias vaya a influir negativamente en la decisión de la Unesco. «No nos han pedido información adicional. Y el material que se les proporcionó ha pasado todos los filtros», destaca Ujaldón. El director general se muestra más preocupado por el gran número de candidaturas presentadas, 111 en total. «Eso sí que puede complicar que nuestra candidatura salga elegida», afirma.
¿Y si finalmente la Unesco distingue al Consejo de Hombres Buenos? Para Ujaldón, entonces, se abriría una importante vía para la conservación de la huerta. La declaración de patrimonio cultural inmaterial supondría «un reconocimiento a la gestión del agua que se hace en Murcia. Pero sobre todo implica el compromiso de los poderes públicos a defender este patrimonio», añade el director general. Sería un impulso para la protección de la huerta, en unos momentos difíciles para este cinturón verde de la capital murciana. Cada año se pierden unas 800 tahúllas de huerta (una extensión equivalente a 90 campos de fútbol) por el abandono de cultivos y la presión urbana, como ha reconocido la Junta de Hacendados.
Cultura asegura que ya está trabajando con la Junta de Hacendados, la Confederación Hidrográfica y el Ayuntamiento para «determinar qué elementos hay que proteger y recuperar». Porque uno de los objetivos es dar a conocer fuera de Murcia «la riqueza cultural» que atesora la huerta e incluirla como futuro destino turístico. Una nueva forma de ver, y disfrutar, de la huerta murciana.

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