jueves, 24 de septiembre de 2009

Condenan a 20 años en un psiquiátrico al joven que se paseó con la cabeza de su madre

MURCIA, 24 Sep. (EUROPA PRESS)
El joven de 35 años Ángel C.M, quien el pasado 14 de abril de 2008 mató a su madre de varias puñaladas, decapitándola y paseando con la cabeza en la mano por las calles de Santomera (Murcia), pasará un máximo de 20 años en un psiquiátrico penitenciario, tras quedar absuelto debido a que en el momento de los hechos estaba en pleno brote psicótico.
Fiscal y abogado defensor acordaron hoy, en juicio de conformidad, que Ángel C.M es presunto autor del asesinato de su madre, con el agravante de parentesco, pero con la eximente completa de enajenación mental.
Por ello, en lugar de pedir su condena, optaron por solicitar la absolución y la aplicación, como medida de seguridad, de su internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario durante un máximo de 20 años.
A la vista del acuerdo entre Ministerio Fiscal y defensa, el responsable de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Murcia, Abdón Díaz, declaró el juicio visto para sentencia y anunció que la misma la tendría mañana mismo, a fin de no interrumpir el tratamiento del joven, actualmente ingresado en la sección psiquiátrica del centro penitenciario de Fontcalent (Alicante).
Pese a la adhesión al escrito de acusación del fiscal, el abogado defensor, Manuel Lucas Amorós, insistió en sus conclusiones en que "este luctuoso suceso pudo evitarse, simplemente habiéndose adoptado las oportunas medidas preventivas". "Mi defendido no ha tenido el tratamiento adecuado y queremos que desde ahora sí lo tenga", apostilló.
Asimismo, mostró su adhesión a las conclusiones del Ministerio Fiscal respecto del hecho y de la forma de producirse el mismo, "como consecuencia de la aparición de un brote psicótico derivado del trastorno esquizofrénico y politoxicomanía que anulaba por completo sus facultades de comprensión y autodeterminación".
Por su parte, el fiscal, Pablo Lanzarote Martínez, recordó que el joven estuvo ingresado en los hospitales Morales Meseguer, General Universitario, y Reina Sofía de Murcia, así como en el hospital psiquiátrico Román Alberca de El Palmar (Murcia). De hecho su último ingreso fue menos de dos meses antes de la agresión.
En su relato, el fiscal indica que Ángel C.M., cuando se encontraba junto a su madre en la cocina del bar que regentaba en Santomera, el pasado 14 de abril, sobre las 21.00 horas, "en pleno brote psicótico derivado de la enfermedad que padece, después de coger un cuchillo de 20 centímetros de longitud, se abalanzó contra su progenitora asestándole hasta 24 cuchilladas, con el designio de acabar con su vida".
Después, valiéndose del mismo cuchillo, decapitó el cadáver de su madre, abandonando el lugar y dirigiéndose con la cabeza hasta las proximidades del Ayuntamiento de Santomera, donde fue detenido por agentes de la Policía Local, que instantes antes habían sido alertados por un viandante que tropezó con el acusado y a quien éste, señalando la cabeza que en ese momento había dejado en el suelo de la acera, le decía 'mírala, mírala'.
SIN JURADO.
En un principio, estaba previsto que un jurado se pronunciara sobre este caso, aunque el fiscal explicó que, al solicitarse la absolución y no pedirse pena, sino una medida de seguridad, y adherirse a la misma la defensa, se llegaba a un juicio de conformidad.
El acusado, que llegó esposado y se mostró tranquilo, contó en la puerta de la sala con la presencia de varios familiares que se dirigieron a él con un "te queremos, nos acordamos de tí, besos" en varias ocasiones. De hecho, la hermana de Ángel C.M. ha renunciado a ser indemnizada.
El juicio quedó visto para sentencia en veinte minutos. El magistrado que presidía la sala, quien se dirigió al acusado en tono conciliador pues se mostró partidario de "desplazar la carga de su responsabilidad de lo represivo a lo terapéutico", aseguró a Ángel C.M. que debía "tener una gran tranquilidad y no atormentarse por lo que hizo" por la enfermedad que padece.
NECESITA TRATAMIENTO.
Al terminar la vista, el abogado defensor, Manuel Lucas Amorós, indicó que "ha sucedido lo que tenía que suceder" pues "si el fiscal solicita la libre absolución de mi cliente, poco puedo yo hacer en su defensa puesto que ya está absuelto".
El letrado aclaró que su defendido "no ha sido castigado penalmente, sino que se le ha puesto una medida de internamiento de 20 años", y apuntó que se trata de "un enfermo mental, como ha quedado acreditado en todo momento, con una grave psicosis, una grave enfermedad esquizofrénica y también era politoxicómano" por lo que estamos ante "una mezcla explosiva".
"Lo que necesita es tratamiento", reiteró Lucas Amorós, quien recalcó que "lo que queremos es que una vez por todas que no vuelva a suceder esto, y la única forma es que las autoridades, de una vez y por siempre, y no me refiero a las judiciales sino a las autoridades competentes, hagan seguimientos médicos, pues estas personas con seguimientos médicos pueden vivir perfectamente".
Y es que, añadió Lucas Amorós, "lo que no se puede hacer es abandonarlos, tenerlos cuatro días para cumplir y dentro de equis tiempo en la calle, y eso no se puede consentir". "Deben estar debidamente tratados, a fondo y siempre con informes médicos y un largo etcétera", concluyó.

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