lunes, 30 de enero de 2012

La Caixa pone condiciones a una fusión

CaixaBank ganó 1.053 millones en 2011, un 13% menos, tras dotar 2.413 y destinar otros 706 a saneamientos extraordinarios 

30.01.12 - 01:04 - 


La Caixa se sabe en el punto de mira de las fusiones que auspicia el Gobierno. Por lógica, y por el descarte de los otros grandes, su pareja de baile sería Bankia, la entidad que preside Rodrigo Rato. Sin entrar en el análisis concreto de las opciones potenciales, el presidente y el primer ejecutivo de La Caixa pusieron ayer ante los informadores, negro sobre blanco, los condicionamientos de una eventual integración.
Defienden que su objetivo es potenciar los dividendos que nutren la obra social, lo que implica no solo la similitud de objetivos -que Bankia comparte en un 100%- sino también, y sobre todo, que el desarrollo del negocio haga viable una actual y futura progresión de los beneficios. Juan María Nin, número dos de La Caixa, dijo, aunque se apresuró a matizar esa afirmación, que una integración con Bankia, sería «factible, compatible y deseable». Estaba queriendo afirmar, y así lo puntualizó de inmediato, «que cualquier integración que agrande el tamaño y las ganancias de La Caixa», también contribuirá a aumentar su obra social.
Como propietaria del 70% de CaixaBank -el resto está en Bolsa- la entidad de ahorro contempla que cualquier iniciativa futura pase por permitirle preservar una mayoría de control, así como su equivalente representación en el consejo. «Hablamos con todos, pero no estamos negociando con nadie», insistió mientras tanto el presidente de La Caixa, Isidro Fainé, en la presentación de resultados del grupo. La entidad ganó 1.053 millones de euros en 2011, un 13,1% menos que en el ejercicio anterior, pero el pasado año llevó a cabo un «extraordinario» sacrificio, al dotar 2.413 millones de euros y añadir otros 706 millones de saneamientos extraordinarios. Todo ello sin tocar un fondo genérico para insolvencias cifrado en 1.835 millones de euros.
Requerimientos europeos
Los dos responsables explicaron detalles de las cuentas del pasado ejercicio. Con especial satisfacción, Nin comentó que CaixaBank ya cumple con los requerimientos de capital impuestos por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) y también detalló la trayectoria del saneamiento del inmobiliario.
Fainé cree que, como mucho, el conjunto de los inmuebles puede recortar un 60% de su valor. Con el suelo, no tiene sentido poner su valor a cero, defienden los gestores de La Caixa, porque no todo es idéntico, y habrá que pensar en el momento en que los compradores vuelvan a disputarse determinadas propiedades. No se trata de un horizonte próximo, pero en todas las recesiones, antes o después, ha ocurrido, justificaron,
El importe de los inmuebles adjudicados de CaixaBank, 1.140 millones de euros al cierre del pasado ejercicio, cuenta con un 36% de cobertura. En el caso del suelo, que apenas representa el 14% del total, la cobertura asciende al 62%. Pero el grupo La Caixa incorpora además Servihabitat, una inmobiliaria de su propiedad, que se propone activar cuando se produzca la recuperación de este mercado.
La Caixa se muestra conforme con las nuevas exigencias de saneamiento bancario que impondrá en breve el Gobierno. Sus cuentas, en paralelo con las que realiza el Banco de España, no son muy divergentes respecto a las necesidades del sector.
Para 2012, el servicio de estudios de la entidad de ahorro vaticina una caída del PIB del 1%, bastante más moderada que otros expertos.

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